martes, 31 de diciembre de 2013

¡Feliz Año Nuevo!

En esta noche especial, cuando despedimos un ciclo que termina y nos disponemos a dar la bienvenida a uno que comienza, quiero compartir una bendición que me encanta y creo que es apropiada para este momento.
Un abrazo grande, y ¡Feliz inicio de Año!


Bendiciones Irlandesas

 

Que el camino salga a tu encuentro
Que el viento siempre esté detrás de ti
Y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar,
Que Dios te sostenga con el puño de Su mano.
Que vivas por el tiempo que tú quieras,
Y que nunca quieras vivir tanto como vives.
Recuerda siempre olvidar
Las cosas que te entristecieron.
Pero  nunca te olvides de recordar
Las cosas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar
A los amigos que resultaron falsos.
Pero nunca olvides recordar
A aquellos que permanecieron contigo.
Recuerda siempre olvidar
Los problemas que ya pasaron
Pero nunca olvides recordar
Las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro
No sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca se te venga el techo encima
Y que los amigos reunidos debajo de él, nunca se vayan.
Que siempre tengas palabras cálidas en un  frío anochecer,
Una luna llena en una noche oscura,
Y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que haya una generación de hijos
En los hijos de tus hijos.
Que vivas cien años,
Con un año extra para arrepentirte!
Que el Señor te guarde en  Su mano
Y nunca apriete mucho tu puño.
Que tus vecinos te respeten,
Los problemas te abandonen,
Los ángeles te protejan,
Y que el cielo te acoja,
Que la fortuna de las colinas Irlandesas te abracen.
Que las Bendiciones de San Patricio te contemplen.
Que tus bolsillos estén pesados
Y tu corazón ligero,
Que la buena suerte te persiga,
Y cada día y cada noche.
Muros contra el viento,
Y un techo para la lluvia,
Y bebidas junto a la fogata -
Risas para consolarte
Y aquellos a quienes amas cerca de ti,
Y todo lo que tu corazón desee!
Que Dios esté contigo y te bendiga,
Que veas a los hijos de tus hijos,
Que el infortunio sea pobre, rico en bendiciones.
Que no conozcas nada más que la felicidad
Desde este día en adelante.
Que Dios te conceda muchos años de vida,
De seguro Él sabe que la tierra
No tiene suficientes ángeles...
 
 



lunes, 30 de diciembre de 2013

Relato: una noticia inquietante



Desde que el mes anterior había escuchado la noticia, no podía ir al cuarto de baño con tranquilidad. Su marido decía que aquello era una estupidez, pero a ella nadie podía quitarle esa inquietud de la cabeza.
Antes de sentarse en el váter, tiraba la cadena y hacía correr el agua. Después se inclinaba para mirar en el interior. ¿Y si el vecino del octavo tenía uno de esos bichos de los que hablaba la noticia? Aquel individuo se había mudado el año anterior, y nunca hablaba con nadie. Bien podría estar criando en su casa una serpiente o dos, y darles de comer ratones vivos, o Dios sabe qué más. Ella tenía entendido que esos seres repugnantes podían comer cualquier animal. La sola idea daba miedo.
La noche anterior la mujer había dormido muy mal. Recordaba haber soñado que su perro ladraba como loco en algún sitio de la casa, hasta que ella lo encontraba en el cuarto de baño frente al váter, de donde asomaba la cabeza de una víbora amarilla que de repente atacaba al perro y se lo llevaba al interior, haciéndolo desaparecer.
Había sido algo espantoso. Cuando despertó lo primero que hizo fue ir a buscar al perro, que dormía plácidamente en su sofá preferido.
Aquello la estaba enfermando: desde hacía tres días sufría retortijones que aparecían y desaparecían sin motivo aparente, y la mujer achacaba ese malestar al temor que sentía por causa de la historia de la serpiente hallada en un váter.
Intentó olvidar el tema; de modo que el jueves de esa semana decidió preparar galletas caseras. Llovía y hacía frío: era el tiempo ideal para estar en la cocina. Animada, la mujer buscó los ingredientes y se puso manos a la obra.
Cuando batía las claras, de nuevo sufrió un súbito retortijón que la hizo apoyarse en la encimera. El dolor era peor que las veces anteriores; sintió la necesidad de ir al cuarto de baño. Llegó hasta allí doblada en dos por el dolor, y con dificultad para respirar. Si no mejoraba ese día, acudiría al médico.
No pudo evitar echar una ojeada al interior del váter. «Te volverás loca con eso» pensó cuando por fin consiguió sentarse sobre él.
La sensación era terrible: parecía que le daban cuchillazos en las tripas; algo se desgarraba allí dentro y pensó que pronto iba a desmayarse.
En aquel momento le pareció escuchar el sonido de la llave en la puerta de la entrada. Era su marido, gracias a Dios. Comenzó a llamarlo, hasta que sintió como un tizón ardiente que le atravesaba las entrañas. Soltó un aullido de dolor.
Cuando el recién llegado esposo abrió la puerta del cuarto de baño, acompañado por el perro que ladraba enloquecido, ya era tarde: la mujer yacía sobre un gran charco de sangre, y por debajo de la falda enrollada daban coletazos tres parásitos inmensos, gruesos y con forma de lombrices, que acababa de expulsar.




Nota: las imágenes pertenecen a la película de "Alien, el octavo pasajero", y "El cazador de sueños".

sábado, 21 de diciembre de 2013

Se acercan las Fiestas Navideñas... Y yo ofrezco la descarga gratuita de mi novela

¡Hola gente linda!
Aprovecho estas fechas para compartir la descarga gratuita de mi novela juvenil de fantasía y aventuras "Los soñadores de Curvas Rocosas"

Breve reseña del argumento:

Esta novela narra las aventuras de cuatro adolescentes que viven en un pequeño pueblo llamado Curvas Rocosas, donde comienzan a ocurrir hechos extraños: una de las protagonistas recibe la visita de alguien que en sueños le hace una advertencia; y a otro de los jóvenes amigos se le aparece un espectro, con una importante revelación.
Una fuerza maligna extiende su poder poco a poco sobre el pueblo, y el desafío de los amigos es descubrir quién está detrás de esta oscura presencia, para hacerle frente y de este modo salvar a sus seres queridos del «Señor del Sueño».
Cuando comienzan a vivir estos extraordinarios acontecimientos, descubren también que ellos mismos poseen unas cualidades únicas que son su mejor arma en esta batalla contra los poderes de la oscuridad.
Entre los personajes hallaremos a un hechicero nigromante; una espada cuyo dueño pertenece a la Tríada de Arcángeles; una gata con poderes especiales y un niño que aparece en sueños con mensajes de otro mundo.
Aquí está el enlace para descargarlo gratuitamente (es una promoción que dura 5 días)
¡Feliz lectura!

http://www.amazon.es/so%C3%B1adores-Curvas-Rocosas-Fabiana-Iglesias-ebook/dp/B00F1NZOFW/ref=sr_1_4?ie=UTF8&qid=1387635410&sr=8-4&keywords=fabiana+iglesias

lunes, 16 de diciembre de 2013

Nueva promoción: descarga gratuita de mi libro de relatos

Hola,
mi libro "La guarida del monstruo" se puede descargar de forma gratuita en la página de Amazon hasta el 18 de diciembre.

Es un compendio de veintinueve relatos de terror, misterio y fantasía. Aquí comparto el enlace para su descarga gratuita:

http://www.amazon.es/guarida-del-monstruo-Fabiana-Iglesias-ebook/dp/B00EF85WDI/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1387206395&sr=8-1&keywords=la+guarida+del+monstruo

¡Feliz lectura!

viernes, 13 de diciembre de 2013

La serpiente y el tesoro: un cuento infantil


Hoy he publicado en Amazon, en versión kindle, un cuento infantil titulado "La serpiente y el tesoro":


Relata la historia de una serpiente que provocaba temor en todos sus vecinos. Vivía en el desierto, y se encargaba de custodiar un tesoro que nadie había visto jamás.
Ningún habitante de aquellas tierras se atrevía a acercarse lo suficiente para entablar amistad con ella, pero esta situación pronto iba a cambiar con la llegada de un forastero errante.
Es un cuento corto con ilustraciones, y a partir del sábado 14 de diciembre su descarga será gratuita durante 5 días. 
Para los niños lectores que disfrutan con una historia de aventuras y amistad. ¡Feliz lectura!

Aquí dejo el enlace del libro disponible en Amazon:


jueves, 21 de noviembre de 2013

Golpe de suerte


Lo primero que llamó la atención del hombre fueron las piernas. Eran enormes; parecían gruesos troncos de árboles. El resto del cuerpo estaba embutido en un vestido negro pasado de moda; aunque el color no podía hacer el milagro de quitarle kilos a aquella mole descomunal. ¿Cuánto pesaría? ¿Una tonelada?
El hombre estuvo a punto de sonreír, hasta que un brillo atrajo su mirada especulativa. «Ajá» pensó. Aquel fenómeno de mujer lucía pendientes de oro, al igual que los anillos que lanzaban destellos en sus manos rechonchas.
El individuo giró la cabeza a un lado para hacer una señal a su compañero, ubicado a pocos metros de distancia, quien con cara de aburrido mataba el tiempo escarbándose la nariz en medio de la acera sucia.
De inmediato ambos comenzaron a seguir sin disimulo a la mujer hasta su casa. Cuando ella sacó las llaves de su cartera, uno de los sujetos la abordó por detrás, y con una navaja la pinchó en el cuello, al tiempo que susurró:
–No chilles o te mato.
La mujer hizo un ruido como de un fuelle buscando aire, y entró a trompicones, seguida por los dos hombres. El que la apuntaba con la navaja la obligó a entregarle las joyas que ella llevaba puestas, mientras su compañero comenzó a abrir cajones y volcar su contenido en el suelo.
–¿Dónde tienes la pasta? ¡Venga, que no tenemos todo el día! –gritó a la mujer.
Ella, temblorosa e incapaz de hablar, lo llevó a la cocina y le indicó con un gesto una lata de galletas en lo alto de la alacena. El delincuente se abalanzó sobre el mueble para coger la lata, en tanto que el otro hombre abrió la nevera carcajeando:
–¡Eh, «foca», esto está vacío! ¿Dónde escondes la comida?
Ambos daban la espalda a la mujer, quien por primera vez habló con una sorprendente voz de barítono:
–¿Cómo me has llamado?
Al instante cogió una cuchilla de carnicero y la hundió en el vientre del primer sujeto. Mientras este caía al suelo, la mujer atacó al segundo hombre con increíble agilidad; lo tumbó boca arriba de un golpe en la mandíbula, y se le echó encima, con una pesada rodilla sobre el cuello que le aplastaba la tráquea, al tiempo que con la cuchilla trazaba un tajo desde el esternón hasta el bajo vientre. El hombre tenía los ojos en blanco y su cuerpo se sacudía en espasmos. La atacante se inclinó para susurrarle:
–Te has equivocado, guapo. Aquí dentro hay una joven esbelta y fuerte, ¿lo ves?
Después se incorporó y comenzó a trabajar.
Había tenido mucha suerte; por fin volvería a llenar la nevera.




Nota: las imágenes pertenecen a la película Misery.

jueves, 14 de noviembre de 2013

La declaración




«Mi amada». Cuando escuchó aquellas dos palabras, sintió algo en su interior, como si alguien le hubiera dado un golpe en el plexo solar, arrancándole el aliento de repente.

¿Cómo era posible que dos palabras tuviesen un poder tan grande? Habían trastocado toda su vida. Lo que hasta entonces era prioritario en la lista de sus objetivos, se transformó de repente en nada: una nimiedad, humo y espejismos; puras ilusiones.

«Mi amada». El anhelo fue tan grande, que creía que lo haría sangrar por los poros de su piel. Tenía ganas de gritar... No; de aullar su codiciosa agonía.

La pareja de enamorados había construido a su alrededor, sin esfuerzo alguno y sin habérselo propuesto de modo consciente, un universo exclusivo para ellos, mágico y perfecto, donde el amor que sentían el uno por el otro ocupaba todo el sitio del mundo. De «su» mundo.

Ellos ignoraban lo que estaba ocurriendo tras las fronteras de su intimidad. Una tormenta oscura y violenta se preparaba para caer de improviso sobre los amantes.

«Mi amada». Aquella declaración llenaba el aire la noche más larga y la más negra.

De la oscuridad surgió la sombra del intruso que había escuchado las palabras la primera vez que estas fueron pronunciadas, y que desde entonces había alimentado un deseo prohibido y devastador. Armado con un cuchillo, separó para siempre a los amantes.

El enamorado permaneció tendido en el suelo, con los brazos extendidos y los ojos abiertos, junto a un charco rojo de su propia sangre que el corazón abierto derramaba sin cesar.

Ella se desplomó a su lado; había dejado de respirar.

El intruso se quedó con las manos vacías. No había comprendido hasta aquel instante que un amor así extendía su poder más allá de la muerte.
 

 


 
Nota: las imágenes pertenecen a la película Underworld 3: la rebelión de los licántropos.

sábado, 2 de noviembre de 2013

viernes, 1 de noviembre de 2013

Mi nueva novela: Una voz en la oscuridad

¡Hola!

Comienzo el mes de noviembre con una alegría que deseo compartir con todos: acabo de publicar en Amazon mi novela "Una voz en la oscuridad", una historia de misterio, un poco de terror y mucho suspense... También es una historia de amor y coraje en medio del caos y la oscuridad...

"En una pequeña ciudad desaparece una joven. La policía y sus familiares en general creen que se ha marchado voluntariamente; solo su prima está convencida de que algo terrible le ha ocurrido, y con ayuda de sus amigos emprende una búsqueda incierta y peligrosa.
Al poco tiempo de comenzar este camino, una noche ella misma vive un incidente que la conecta con un misterioso ser: se siente atraída y a la vez temerosa ante su cercanía, ya que no sabe con certeza si él es un ángel guardián, o un sanguinario asesino.
La joven descubre que la desaparición de su prima no es la primera, ni será la última; y que tras la aparente calma y cordialidad de la ciudad, se oculta algo que nadie desea sacar a la luz.
En su búsqueda, ella deberá aceptar la ayuda inesperada del anciano que vive en un faro solitario, y de una niña ciega que posee un talento especial".

El enlace para ver su publicación en Amazon es:
http://www.amazon.es/Una-voz-oscuridad-Fabiana-Iglesias-ebook/dp/B00GCX3D4Y/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1383298384&sr=8-1&keywords=una+voz+en+la+oscuridad

Espero que disfruten con su lectura, y para quienes lo festejan ¡Feliz día de todos los Santos!
Un abrazo.

jueves, 31 de octubre de 2013

Sueño de Halloween



(Aclaración de la autora: Esta conversación la escuché una noche de luna llena, cuando buscaba inspiración en el cielo nocturno...)

–¿Eres tú, abuelita? Te noto un poco rara.

–¡Ay mi niña, estoy fatal! Desde hace una semana no levanto cabeza con el constipado.

–¡No te preocupes, abuelita! Te he traído jarabe para la tos, y un trozo de pastel de manzana.

–Mm, desde aquí no puedo verlo bien. Ven: acércate más, ¡no seas tímida! Aquí, junto a la cama; mira, te he dejado un sitio.

–No puedo, abuelita. Mamá no permite que me acerque a los enfermos. ¡Podría contagiarme!

–¡Bobadas, niña, bobadas! A estas alturas es imposible que te pegue el constipado.

–Está bien. Dejaré la canasta sobre la mesilla de noche, y si quieres comerte ahora el pastel, te lo llevaré en una bandeja de plata.

–¡No! Quiero decir: olvídate de la bandeja de plata. Tráemelo con una servilleta de papel. No temo ensuciarme las manos.

–Aquí tienes entonces. Abuelita: ¿estás segura de que lo tuyo es solo un constipado? Abultas mucho en la cama.

–Mi querida niña, la hinchazón se debe a que no he podido levantarme hasta ahora. Como tú estás aquí, me ayudarás a incorporarme y a dar algunos pasos por la habitación, ¿qué te parece?

–No sé si podré hacerlo. Creo que pesas demasiado: ¿y si te caes? No podría levantarte, abuelita.

–¡No me caeré: lo prometo! Ahora, ven y deja que me apoye en tu hombro.

–Está bien. No dirás después que no te he hecho la advertencia, querida abuelita.

–Deja que me sostenga en ti... ¿Qué es esto, niña? De repente has doblado tu estatura. Veo pupilas rojas en tus ojos. ¡Tus dientes son largos y tus orejas asoman por debajo de la capucha! ¡Tú no eres mi amada nieta!

–Abuelita, abuelita, la fiebre te hace delirar. Soy yo: siempre he sido yo. Es Halloween, ¿recuerdas? Olvida tus pesadillas con humanos... Los hemos cazado a todos: los atrapamos y los aniquilamos sin compasión. Hemos devorado su carne; y nos  disfrazamos con sus pieles y sus ropas. Sin embargo, esta cueva es nuestro hogar, y ambas somos parte de la manada. ¡Mira: esta noche hay luna llena, abuelita!

–Ah, tienes razón. Salgamos a honrar la luna con nuestros aullidos, pequeña. Date prisa; pronto el amanecer ahuyentará las últimas sombras, y desapareceremos sin remedio, como el sueño de los niños cuando despiertan en brazos de sus madres.

 




Nota: las imágenes pertenecen a las películas "Caperucita roja" y "El hombre lobo".

viernes, 25 de octubre de 2013

Un libro sobre Halloween, y mi participación en él

Acaba de salir un libro de relatos donde 14 autores han participado, con un tema en común: la noche de Halloween. Esta ha sido una iniciativa del blog de cine y literatura: "RBC in Wonderland", cuyo enlace es:
http://rbcbook.blogspot.mx/

He sido invitada a participar, y por supuesto lo hice encantada, con un relato cuyo título es "Noche de Halloween para recordar", y en el libro figura como la historia nº 6.

Los invito a leer y disfrutar de estas historias inspiradas en una fiesta que asume distintos nombres o tradiciones según los países donde se celebra, cuya fecha coincide con la víspera de todos los Santos, es decir la noche del 31 de octubre. También llamada "Noche de brujas" o "Noche de difuntos", aquí se la llama "Halloween", expresión importada de los países anglosajones...

Aquí les dejo el enlace para acceder al libro:

http://issuu.com/rbcnew/docs/noches_de_halooween_libro_rbcbook_2?e=9481079/5366238

 
El autor del blog que propuso esta iniciativa ha tenido el gesto de mandarnos esto a los que hemos participado en el proyecto: ¡Muchas gracias R.!

 
 
 

martes, 22 de octubre de 2013

El carrito de los helados



Aquel día era como cualquier otro. Se levantó poco antes de las siete, se duchó, se afeitó con la navaja que había heredado de su padre; pese al tiempo transcurrido, ninguna máquina podía reemplazar el sencillo ritual que llevaba a cabo todas las mañanas con aquel maravilloso objeto.
Luego preparó el desayuno, siempre el mismo: zumo de naranja, café con leche y tortitas caseras. Esa mañana se le antojaba mermelada; sí, también habría mermelada en el menú.
A continuación fue a despertar a los niños. Protestaban un poco, pero eran buenos niños; sobre todo obedientes.
Él no soportaba la falta de respeto a los mayores. Lo dejó claro desde el principio, y sus pequeños aprendieron rápido: si ellos seguían las normas, todo iría bien.
Media hora después salió de la casa y se dirigió al garaje en busca del coche.
Entonces notó que algo desentonaba en su rutina. Tardó unos segundos en darse cuenta: el vecindario se hallaba demasiado inmóvil, sumido en un silencio antinatural.
Ni siquiera la vecina cotilla que vivía enfrente había movido las cortinas de la ventana para espiarlo, como solía hacer.
Algo más encendió su alarma interior: el autobús escolar se retrasaba por primera vez.
Frunció el ceño y repasó las posibilidades: un accidente en la autovía que pudo provocar atascos; una huelga de la que él no se había enterado; o una evacuación general debido a algún tipo de amenaza terrorista.
Casi sonrió ante este exceso de imaginación; sin embargo estaba seguro de que aquello no era normal. Por una vez lamentó su aversión a oír las noticias que daban los medios de comunicación.
Cuando con el mando a distancia comenzó a abrir el portón del garaje, percibió que algo se acercaba por la calle desierta.
Era un carrito de helados. Permaneció inmóvil, mirando aquello con incredulidad.
Lo que tenía ante sus ojos parecía sacado de una postal de su niñez, cuarenta años atrás: el conductor con una gorra de visera blanca que ocultaba la mitad de su rostro, conducía el carrito a pedales a la vez que  gritaba: «Chocolate con nata; vainilla y fresa: ¡helados!».
Para su mayor asombro, el hombre del carrito se detuvo frente a él y con una sonrisa le preguntó si quería comprar helado para sus niños.
Él con voz seca respondió que no tenía hijos. Entonces el conductor hizo algo que puso los pelos de punta a su interlocutor: sonrió.
Y volvió a preguntar si quería comprar helado para sus niños.
La visera que llevaba no permitía ver sus ojos, pero el otro hombre los sentía como agujas clavadas en su propio rostro.
«Lo sabe», pensó.
De alguna manera aquel chiflado del carrito conocía su secreto.
Debía actual de forma rápida, antes de que todo escapase a su control.
Respiró hondo y respondió al vendedor que estaba bien, que compraría helado, aunque se había dejado la cartera en casa; sugirió si podían ir juntos a buscarla.
El otro aceptó, y ambos se dirigieron a la casa cargados con varias cajas de helado.
Apenas entraron, el dueño de casa fue al baño a coger la navaja que guardaba allí. Entonces presintió el peligro.
Se echó a correr hacia recibidor donde había dejado al hombre del carrito: cuando llegó allí, la puerta de entrada estaba abierta y allí no había nadie.
Enseguida lo supo: ¡los niños! ¡Se había llevado a los niños! Sin aliento bajó hasta el sótano, y su grito retumbó en toda la casa.
Las jaulas estaban vacías. No quedaba rastro de sus ocupantes. El hombre de los helados se los había llevado a todos.
Después de aquello, nada más importó.
No importó cuando acudieron «ellos» como hienas hambrientas a su casa; ni los interrogatorios, ni las pruebas que lo acusaban, ni el encierro.
Mucho menos las noticias que él siempre había odiado leer en los periódicos: «el hallazgo de cuatro tumbas con restos de niños en el sótano de una vivienda»; «el responsable era un miembro destacado de la comunidad».
Nada de eso tenía importancia.
Ya no volvería a oír sus voces; ni el sonido de las cadenas contra los barrotes; ni su llanto en la oscuridad.
No valía la pena vivir allí sin sus fantasmas.
El ladrón de almas se los había llevado lejos, muy lejos, a un sitio fuera de su alcance.



Nota: las imágenes pertenecen a la película "Legión".
 


sábado, 12 de octubre de 2013

Premio One Lovely Award

Hola gente linda:

Alejandra me ha concedido este premio, ¡¡¡muchísimas gracias!!!:
Su blog es: http://cuentosdeterroryprofeciasalejandra.blogspot.com.es/



 Las normas para One Lovely Award son:

1.- Agradecer el premio a la persona que te lo otorgo y enlazarlo a su blog

2.- Compartir seis cosas sobre uno mismo.

3.- Otorgar el premio a once blogs que te gusten y tengan menos de 200 seguidores.

4.- Avisar a los blogs a los que has otorgado el premio.

 

Seis cosas sobre mí:

* Cuando era pequeña en una ocasión estuve a punto de tirarme por las escaleras para ser como Superman.

* Soy zurda, y desde niña tengo la habilidad de hacer la «escritura espejo». Cuando descubrí que Leonardo DaVinci escribía así sus apuntes secretos, pensé que quizás era su espíritu quien me daba esa capacidad... (Aclaro que esto lo pensaba a los 12 años)

* Uno de los recuerdos más trágicos de mi niñez es cuando desde la terraza vi cómo un coche atropellaba a un perro. Hasta ahora lloro al recordarlo.

* El último día en mi país natal, a pocas horas de la partida, una gatita callejera con sus cachorros a quienes dábamos de comer –pero que jamás pudimos tocar–, se acercó por primera vez a mi mano extendida: estoy segura de que fue su manera de decirme adiós.

* Una de las cosas que más valoro en esta vida es la libertad.

* Es la primera vez que escribo historias de terror: es un género que por lo general tengo que leer con las luces encendidas...

Los blogs que he elegido para entregar este premio son:

http://baudedelicadeza.blogspot.com.br/

http://jardinlitera.blogspot.com.es/

http://marisaciteroni.blogspot.com.es/

http://perdidosenlaeternidad.blogspot.com.es/

http://abzurdahzenizientah.blogspot.com.es/

http://siquieres-angeles.blogspot.com.es/

http://mostrandoelartequetienelavida.blogspot.com.es/

http://mydream-alicia.blogspot.com.es/

http://anjodascolinas.blogspot.com.es/

http://graciela69.blogspot.com.es/

http://colorcolorar.blogspot.com.es/

¡Un abrazo, y feliz fin de semana!
 

miércoles, 9 de octubre de 2013

La promesa



El hombre estaba a punto de partir a las lejanas tierras del Amazonas. La tarde previa al viaje, puso todo su empeño en dejar por escrito instrucciones precisas a su mujer, en el caso de que ocurriese cualquier imprevisto durante aquella aventura. Era un explorador con la suficiente experiencia como para no subestimar nunca los riesgos de su misión.
Las instrucciones, con todo, fueron breves: «si el resultado de este viaje es la muerte, no dejéis mi cadáver en tierras extrañas. Rescatad mis restos, y enterradme boca abajo en la tierra, durante el ciclo de la luna nueva».
Por más que su esposa pidió explicaciones ante aquella extraña petición, el hombre se negó a aclarar el tema; tan solo insistió en la importancia de que ella cumpliese sus deseos en el caso de un desenlace fatídico.
No se marchó hasta conseguir el juramento de su mujer, que selló con un beso de despedida. Después dio la espalda a la llorosa esposa y partió.
Pasaron varios meses de escuetos telegramas hasta que se hizo el silencio, y la esposa comenzó a tener pesadillas que la hacían gritar en medio de la noche.
Ella recordaba comentarios sobre los nativos de aquellas tierras: había tribus caníbales; algunas tenían la costumbre de sacrificar a sus enemigos en altares paganos, y de devorar sus corazones en rituales de sangre y muerte.
Como si de un nefasto conjuro se tratase, poco después de que comenzara a tener pesadillas sobre altares y cuchillos, la mujer recibió la cruel noticia: su intrépido marido había muerto.
Creían que había sido devorado por una fiera salvaje. No hallaron su cadáver; solo algunas pertenencias desperdigadas en un rincón de aquella selva indomable.
A pesar de esto, la mujer removió cielo y tierra en un intento de cumplir las instrucciones que había recibido de su cónyuge poco antes de partir; aunque todos sus esfuerzos fueron en vano. Tras meses de intensa búsqueda, la afligida viuda debió afrontar el hecho de que era imposible cumplir la extravagante petición de su difunto marido.
De modo que organizó la celebración de un discreto funeral, y en el pequeño cementerio local hizo colocar una bonita lápida para honrar su memoria.
Entonces regresaron las pesadillas. Esta vez no recordaba su contenido; pero los efectos la hacían temer por su cordura: en más de una ocasión despertó de madrugada, en medio del jardín de su casa, helada de frío. Algunas noches se descubría arañazos en los brazos, provocados por ella misma...
Acudió a un especialista y este le recetó pastillas para dormir, con escasos resultados.
Su propia madre insistía en que abandonara aquella casa y se fuera a vivir con ella, pero esta oferta no era una opción.
La mujer, en su interior, albergaba una esperanza imposible.
Transcurrieron varios meses. Una fría noche de invierno regresó de visitar a su madre y vio que la puerta de la entrada se su casa estaba abierta. Se detuvo en el umbral: había huellas de barro que se dirigían al interior.
No llamó a la policía; no fue a pedir ayuda a los vecinos. En cambio, como una sonámbula, soltó el bolso que llevaba en la mano dejándolo caer allí mismo, y con movimientos lentos entró en la casa y cerró la puerta.
No se molestó en encender la luz. Siguió las huellas hasta el dormitorio principal, el que había compartido con su esposo cuando vivían juntos.
Al llegar allí vio una alta silueta recortada contra la luz opaca que entraba por la ventana. Esta se acercó a ella y el sonido de sus pies llenó la habitación.
La mujer cerró los ojos.
Al día siguiente un vecino la descubrió en el jardín. Estaba boca abajo, semienterrada en un hoyo poco profundo.
La policía no sabía qué pensar: el cadáver tenía una gran herida en el pecho.  A simple vista parecía que alguien había arrancado de cuajo el corazón.
Aquella noche comenzaba el ciclo de la luna nueva.




 Nota: las imágenes pertenecen a las películas: "El pico de las viudas", y "Nosferatu".


lunes, 7 de octubre de 2013

Fotografías de un atardecer

Cada día el cielo y el mar me sorprenden. La contemplación de esta magia que se repite única y distinta -perfecta paradoja- todas las tardes, es, junto con la escritura, mi mejor terapia en estos tiempos turbulentos... Comparto instantes captados con mi cámara, espero que disfruten de ellos: