martes, 24 de septiembre de 2013

Dulce Cindy




 Desde hacía más de una década, el hombre seguía una rutina particular todos los sábados del verano: se levantaba temprano y pasaba el día entero en el zoológico de la ciudad.

Él era un fotógrafo profesional, y allí ofrecía sus servicios como cualquier otro.

Desde hacía dos semanas su centro de atención eran los visitantes de las jaulas de los monos.

Aunque aquellos animales le provocaban repulsión porque a su juicio eran sucios y obscenos, su interés se centraba en una familia en particular: una mujer mayor –suponía que se trataba de la abuela– y tres niños pequeños.

El sábado anterior había conseguido varias fotografías estupendas, todas ellas con la misma protagonista: la más pequeña de los tres hermanos.

En general los adultos solían prestar atención de modo especial a los niños rebeldes y problemáticos; de esta manera quedaban en segundo plano sus retoños más dóciles y tranquilos.

Estos niños eran la «especialidad» del solitario fotógrafo.

En tanto sus hermanos acaparaban la atención de la abuela, la pequeña iba unos pasos por detrás del grupo, mirándolo todo con sus redondos ojos azules. Llevaba un par de coletas rubias que se balanceaban al andar.

El observador calculaba que no tendría más de cuatro años; a lo sumo cinco. También notó que la niña abrazaba un muñeco de trapo con forma de pulpo, y por el aspecto de los tentáculos se notaba que el muñeco era mayor que su propia dueña.

Aquel era el tercer sábado que acudía la familia al zoológico, y el verano estaba por acabar. El fotógrafo debía hallar ese mismo día su oportunidad.

Esta no tardó en aparecer: uno de los niños, tras haber metido la mano en la jaula de los chimpancés, y recibir como consecuencia un doloroso mordisco, comenzó a llorar y atrajo la atención de la gente que se hallaba cerca.

Él se acercó a la niña con naturalidad y le dijo que quería sacarle una foto a ella con su muñeco, y que tenía permiso de la abuela para hacerlo.

La pequeña cogió su mano y se marchó con el simpático señor.

Nadie los vio partir en una furgoneta oscura.

De camino a su casa, él preguntó a la niña su nombre. «Cindy» fue la respuesta, con un suave ceceo que lo hizo sonreír.

Repitió aquel nombre para sus adentros: «Cindy, dulce y tierna Cindy». Ya la amaba. Y pronto la amaría más todavía.
 
 

Cuando llegaron a su hogar, llevó a la niña a una habitación y la encerró allí mientras él se cambiaba de ropa: una camiseta y pantalones cortos reemplazaron su habitual uniforme de «cacería».

Era una suerte que la niña estuviera tranquila hasta entonces; de hecho, ahora mismo, al acercarse a la habitación, la oía hablar con su viejo muñeco de trapo.

«Adorable Cindy» pensaba cuando abrió la puerta.

El cuarto se hallaba en penumbras, pero distinguió con claridad la silueta de la niña sentada en la misma posición en que la había dejado: en la cama, con el muñeco a su lado, apoyado sobre la almohada.

El hombre se sentó despacio junto a la niña, y le dijo que iban a jugar un rato.

–¿No nos vas a sacar fotos? –preguntó la pequeña, con sus grandes ojos que brillaban en la oscuridad.

–Primero jugaremos a algo divertido. Yo seré tu papi.

–No tengo «papi».

–Por eso mismo; ven, siéntate aquí –le señaló sus piernas– te enseñaré cómo se juega.

–¿Puede jugar mi muñeco también?

–Aún no. Lo haremos nosotros primero.

Cuando tuvo el cuerpecillo sobre sus muslos, el hombre encendió la lámpara de la mesa de noche: no quería perderse los detalles del encuentro.

Dirigió su mirada al pequeño rostro vuelto hacia él, que en aquel momento le estaba sonriendo: notó que la boca se abría más y más, mostrando encías negras y dientes puntiagudos, al tiempo que entre los dorados rizos surgían apéndices como tentáculos fríos y viscosos al tacto, que en ese instante lo rodeaban en un abrazo mortal.

De aquella boca monstruosa surgió una voz inhumana que dijo:

–Cindy ahora no está. ¿Quieres jugar conmigo?



 Nota: las imágenes pertenecen a las películas: Poltergeist, Sinister y El exorcista.
Una postdata: este relato está inspirado en un incidente que viví yo cuando era pequeña y me llevaron al zoológico: hubo un "señor muy simpático" que se acercó a mí en el momento que los adultos de mi familia atendían a una primita que había sido mordida por un mono. El desenlace fue feliz porque mi "ángel" salió al paso y logré escapar; pero por supuesto, no olvidé jamás aquel incidente...

21 comentarios:

  1. Excelente relato, con ese final me recordó a Let Me In donde sale la niña (en entonces) de Kick Ass. Y me trajo muchos recuerdos el principio, que gracias a películas como Briandead que no me dan ganas de ir al zoo.

    Saludos desde Chile.

    TRAFFIC-CLUB
    http://calabozomoralmenteincorrecto.blogspot.com/

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    1. Muchas gracias Nacho por tu comentario; acabo de añadir una postdata, y es que esta historia está inspirada en algo que me ocurrió a mí cuando me llevaron al zoológico en una ocasión, cuando era pequeña... Es lo bueno que tiene la escritura para mí: hacer "catarsis" de un mal recuerdo...
      ¡Saludos!

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    2. Ufff no estaba en el momento que la agregue, es casi autobiografico entonces, gracias por el agregado.

      Saludos.

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  2. Me gusto mucho tu relato. La verdad que estas haciendo catarsis se me puso la piel de gallina cuando entro en el cuarto, los niños y estos tipos sacan lo peor de mi, el abrazo mortal no es suficiente para personas como ese tipo... en fin, tu relato me llego mucho. Un abrazo.

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    1. ¡Muchísimas gracias Neliel!
      ¡Un abrazo grande para vos!

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  3. un relato alucinante lastima que el cerdo se llevara solo el abrazo pero supongo que no fue asi jejejeje

    traffic.club http://todo-sobre-el-celuloide.webnode.es

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    1. ¡Gracias Luis! Sí, creo que la cosa terminó mal para el depredador...
      ¡Saludos!

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  4. Estupendo Fabiana, me ha encantado te lo digo de verdad, oye monstruoso de verdad la postdata pero al final tuviste suerte, ahora la histaria está tremenda digna de llevarla al cine, te lo comento de verdad solo recurren ultimamente a remake por que parece que ya está todo dicho en el género de terror y leer esto, bueno a mi me has sorprendido más que muchas peliculas de una hora y media, el final tajante y expectacular no le sobra ni le falta nada, te felicito amiga un saludo

    traffic-club

    Por cierto Fabiana antes de que se me olvide ahora ya no firmaremos más con nuestra propia url, solo pondremos traffic-club, pues me enterado que google nos puede tacha como spam o sapammer, es decir gente que nos dedicamos a introducir spam, y podriamos tener malas consecuencias para nuestros propios blog, así que mejor nos curamos en salud y firmamos solo con traffic-club y ya cada cual que nos busque en la pagina de administracion que como siempre digo debemos de tener en cuenta pues alli es donde están todos los blog que se han incorporado o dados de baja, y pronto para la proxima semana a ver si una vez por todas termino vuestro directorio web pero es que siempre entran algunos nuevos y tengo que hacer s ficha. un saludo y deciros que por motivos de traffic.club mi blog está algo olvidado si no teneis meterial o contenido para comentarme algo, pues dejar solo un titulo de pelicula de terror, el que querais y de la fecha que querais, hasta que recupere el hilo de mi blog chaoooooooo

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    1. ¡Muchas gracias Josema! Con respecto a lo que dices sobre lo de la firma, no te preocupes, que así lo haré.
      ¡Saludos!

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  5. o.O yo ingenuamente pensaba que sacbas los relatos de algun lado, entoncs los haces tú?????

    Wooo eres un artista : ) . Muy buen relato, no queria un final triste pobre niña, pero poco antes de llegar al final pude adivinar lo que iba a pasar, aunque no or eso dejo de ser genial.

    Sim embargo ahora cada vez que a la niña de poltergeiste me pongo triste, murio muy joven.

    :(

    SALUDOS.

    Traffic CLub.

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    1. Gracias, WarrioR, sí yo soy la autora de estas historias, jajaja, me inspiro en general en sueños que he tenido o experiencias que me han marcado, como en este caso... Me alegro de que te haya gustado,
      ¡saludos!

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  6. Por cierto es mi relato favorito hasta ahora.

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  7. ¡Hola, Fabi!
    Con tu permiso, te nomino al premio Liebster Award. Aquí tienes el enlace:

    http://galaxiadeletras.blogspot.com.es/2013/09/premio-liebster-award.html

    ¡Saludos!

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    1. ¡Israel muchísimas gracias! Me voy a enterar un poco sobre ese premio, no tengo idea... Un honor que me hayas nominado,
      ¡Saludos!

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  8. Muy buen relato. Es mi favorito de todos los que he leído hasta ahora. Lo que cuentas de que te basas en un suceso similar que te pasó en tu infancia me estremece aún mas, porque este tipo de cosas me ponen un mal cuerpo tremendo, produciéndome miedo y rabia a partes iguales.

    Muy buen trabajo. Sigue así que tus relatos son muy buenos.

    Saludos.

    TRAFFIC CLUB

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  9. Hola Fabiana:

    Te he otorgado un Liebster Blog Award, ya que el compañero José Maria Mera me lo dio el otro día... Para acceder al post, te dejo el enlace:

    http://tavernamasti.blogspot.com.es/2013/09/premio-bloggero-liebster-blog-award.html

    Saludos compañera! :D

    Traffic Club.

    La Taverna del Mastí

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    1. Muchísimas gracias Oscar, me alegro de que hayas pensado en mi para el premio; como acabo de recibir uno del mismo premio, lo dejo para que otros blogs que no lo han recibido tengan su oportunidad.
      ¡Un abrazo!

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  10. Hola Fabiana me ha gustado tu relato, al final el tipo recibió su jueguito, saludos
    TRAFFIC CLUB
    CUENTOS DE TERROR Y PROFECIAS

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  11. Muy bueno, Fabiana.
    Se percibe cómo el suspenso va «in crescendo» en toda la trama, para terminar en ese estupendo final.
    Me gustó mucho.
    ¡Saludos!

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    1. Muchas gracias Juan por tu comentario, me alegro de que te haya gustado...
      Un abrazo y ¡feliz fin de semana!

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